Cuando una persona fallece es importante gestionar el cierre de sus cuentas online para evitar suplantación de identidad, o que alguien publique comentarios ofensivos o enlaces a contenidos inadecuados.

En redes sociales, los datos de contacto, comentarios y fotos de la persona fallecida, seguirán siendo visibles y los amigos y familiares continuarán recibiendo recordatorios de cumpleaños y sugerencias de amistad.

Además, las propias redes pueden utilizar la información para hacer publicidad a sus contactos.

Cuando se cierra una cuenta se elimina todo su contenido de forma irreversible impidiendo el acceso a la misma y desapareciendo en buscadores.